Un capítulo de Lee esto
Lee esto cuando estés aprendiendo a elegirte
No todo mundo va a estar feliz por ti cuando aprendas a elegirte, y ese es un miedo difícil de cruzar, pero aun así vale la pena hacerlo. Todos cargamos con un dolorcito dentro de nosotros: el anhelo de ser vistos, entendidos, aplaudidos, valorados. Lo perseguimos en muchas áreas de nuestra vida: la aprobación de nuestros papás, que se sientan orgullosos de quienes somos; la aprobación de nuestras parejas, de que estén de acuerdo y nos admiren. Buscamos tanto la aprobación que constantemente estamos persiguiendo el aplauso de personas que ni siquiera conocemos. Y en medio de esa búsqueda, constantemente nos moldeamos para que los demás nos reconozcan, aprueben y amen, pero nos olvidamos de quiénes somos realmente, y muchas veces por eso terminamos perdiendo nuestro amor propio.
Sin embargo, algunas almas vinieron a ser un poquito más rebeldes (y me voy a atrever a suponer que la tuya es así). Algunas nos salimos del guion predeterminado, y nuestra audiencia se pone tan incómoda que muchas veces dejamos de sentir su amor. Aunque elegirte es hermoso, no siempre viene con celebración, a veces se siente más como un funeral de todas las máscaras que has tenido que usar, de todos los papeles que has pretendido ser, de todas las veces que has tenido que traicionarte solo para ser aprobado. Al principio te sientes solo, confundido, piensas si estás haciendo algo mal; es increíblemente vulnerable llegar a una fiesta como eres, y darte cuenta de que todos los demás están usando máscaras, y requiere de mucha valentía decidir no ponértela.
Nos moldeamos tanto a la expectativa ajena que perdemos de vista lo que en realidad queríamos ser, y duele porque dejarte ser viene con la pérdida de quienes no pueden sostenerte. Cuando dejas de cambiar para caber en el molde de los demás, duele todo: su silencio, la culpa, la distancia, el rechazo… todo.
En realidad nadie ve que no te sentías tú siendo la versión anterior. Te veías en el espejo y no te reconocías: algo dentro de ti se sentía inquieto. Ese algo era tu alma, fracturándose por entregarse constantemente a los demás. Y empieza a susurrarte antes de gritarte, te dice que no estás viviendo tu verdad y te provoca ataques de ansiedad, cansancio constante, la sensación de un profundo vacío que llevas dentro. Pasas por momentos de turbulencia antes de aprender a volar. Y sí, cuando te eliges pasas por momentos de soledad que vienen acompañados de una rebelión del corazón que recalibra tu sistema nervioso y empieza a construirte una vida totalmente nueva.
Cuando te conviertes en esta nueva versión, tal vez pierdes a algunas personas… pero en realidad lo que les duele no es perderte a ti, sino soltar la versión tuya que los hacía sentir cómodos. No pueden sostener tu transformación, y eso también está bien, es parte de su camino.
Dales permiso, déjalos que no te entiendan, deja que se vaya quien tenga que irse, porque no puedes seguir perdiéndote a ti por no perder a nadie más.
Y sí, se va a poner difícil, pero este camino se trata de confiar en lo invisible, de saber que vas a poder cruzar ese puente. Porque te prometo que del otro lado vas a encontrar personas, sueños y oportunidades que te van a querer exactamente como eres; ese es el verdadero amor incondicional.
No todo mundo está listo para sostener el
tipo de amor que tú puedes dar.
Uno para cada momento en el que no sabes qué hacer
Lee esto cuando sientas que eres “demasiado”.
Lee esto cuando pierdas de vista tu amor propio.
Lee esto cuando te duela ser la persona que vino a romper patrones.
Lee esto cuando estés comparando tu vida con la de alguien más.
¿Dónde estás?
En México: pídelo aquíLibro físico · te lo dedico a mano si quieres